Los empastes, conocidos también como obturaciones, son uno de los tratamientos más comunes en las clínicas dentales. La mayoría de personas ha tenido que hacerse uno alguna vez en su vida por la presencia de una caries.

Pero ¿cómo saber si se necesita un empaste o una endodoncia? Te adelantamos que la única manera de saber qué tratamiento solucionará tu problema es acudir a un profesional que valore tu estado de salud bucodental y, en particular, esa pieza dental que te está dando problemas o malestar, realizándote las pruebas diagnósticas pertinentes.

No obstante, en este post vamos a contarte en qué casos se realiza cada técnica, ambas conservadoras con los dientes naturales. Si quieres conocer más información, ¡continúa leyendo!

¿En qué casos se necesita un empaste?

Los empastes se realizan cuando existe una caries superficial en las capas más externas del diente como el esmalte. Es decir, cuando no ha llegado al tejido blando. Se trata de una técnica mínimamente invasiva con la cual se retira la parte dañada del diente y se reconstruye con un material biocompatible con el organismo, el cual nos permite recuperar la estética y la funcionalidad del diente. En algunos casos, ni siquiera hay que aplicar anestesia local.

¿En qué casos se necesita una endodoncia?

Las endodoncias se realizan cuando las capas más internas del diente están afectadas, habitualmente, por una caries extensa. Concretamente, cuando la pulpa dental, donde se ubican los vasos sanguíneos y el nervio dental, está dañada. Aunque las caries representan la causa más frecuente, lo cierto es que también se realiza este tratamiento cuando se produce un fuerte traumatismo o por un flemón, entre otros motivos. Es estos casos, siempre se realizan con anestesia local para evitar que el paciente sienta molestias.

Medidas preventivas

Para evitar que los daños y las consecuencias sean mayores, te animamos a seguir estas recomendaciones preventivas:

  • Realizar una higiene oral minuciosa (con hilo dental, irrigador bucal y raspador lingual).
  • Cambiar tu cepillo de dientes cada tres meses.
  • Disminuir el consumo de alimentos azucarados.
  • No fumar.
  • Acudir periódicamente a tu dentista de confianza (al menos, una vez al año).

Si estás buscando una clínica dental en el barrio Salamanca, en Calvo de Mora contamos con un equipo de odontólogos generales que te ayudarán en todo lo que necesites, mejorando tu calidad de vida.

Si tienes cualquier pregunta, no dudes en contactar con nosotros o acudir a nuestra clínica de cirugía maxilofacial en el barrio Salamanca. ¡Estaremos encantados de poder ayudarte!

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