Las muelas del juicio son unas de las piezas dentales que más inquietudes generan entre los pacientes que visitan nuestra clínica dental en el barrio de Salamanca. Sin embargo, siempre insistimos en que no deben preocuparse, puesto que, independientemente de cada caso, hay solución.

No obstante, en este post vamos a tratar de responder a aquellas cuestiones más planteadas en nuestra consulta. ¿A qué edad salen? ¿Siempre generan dolor? ¿Qué pasa si no me quito la muela del juicio? ¡Descubre todos los detalles en este post! 🤓

¿Qué son las muelas del juicio? ¿A qué edad salen?

Conocidos coloquialmente como muelas del juicio, los cordales o terceros molares son las últimas piezas dentales en salir dentro del proceso de dentición permanente. Concretamente son cuatro, ubicadas una en cada lado de cada arcada.

Dado que suelen empezar a erupcionar entre los 17 y los 21 años, se les ha llamado con el sobrenombre de muelas del juicio, aunque algunas personas no cuentan con ellas. Esto se debe a que a medida que hemos ido evolucionando, las arcadas se han visto reducidas en tamaño y el número de dientes también ha disminuido. Por ello, en ciertos casos ni siquiera existen. Alrededor de un 10% de los adultos no cuenta con ellas.

Aunque estos dientes pueden ser útiles y valiosos cuando están libres de infección y correctamente alineados, con frecuencia representan un problema para nuestra salud bucodental y se hace aconsejable su extracción.

¿Las muelas del juicio siempre generan dolor?

En ocasiones están relacionadas con sensaciones como el dolor o la presión y, por ello, suelen ser temidas por muchos. Sin embargo, debes saber que tienen la misma fuerza de erupción que el resto de los dientes.

Suele ocurrir que no disponemos del suficiente espacio para que salgan, dado que la función principal de estas muelas era facilitar la masticación. Con la evolución de nuestra tecnología los alimentos han dejado de ser tan duros, por lo que nuestra mandíbula se ha ido estrechando, por lo que en muchos casos, no tienen suficiente espacio para erupcionar o, directamente, se nace sin ellas.

En cualquier caso, nuestra recomendación es que no te preocupes, puesto que es un dolor temporal que desaparece con la solución adecuada. Además, si se cuenta con el espacio suficiente no tienen porqué generar ningún tipo de molestia.

¿A qué llamamos muelas del juicio retenidas?

Llamamos así a las muelas del juicio que no tienen suficiente espacio para erupcionar normalmente.  Pueden provocar dolor, lesiones en los demás dientes y otros problemas, como el desalineamiento de la arcada. También, pueden darse otros problemas como que la muela se quede a medio emerger, lo que la hará difícil de limpiar y eso aumentará el riesgo de caries o halitosis, pudiendo pasar la infección a las encías.

¿Qué pasa si no me quito la muela del juicio?

Para poder responder a esta pregunta es necesario estudiar cada caso. Por una parte, cuando no existe ningún problema de espacio y su erupción es correcta, no pasa nada.

Por otra, en aquellos casos en los que no existe suficiente espacio para que salgan adecuadamente será necesario extraerlas para evitar cualquier tipo de complicación. De no ser así, es probable que sucedan alguna de las siguientes situaciones:

  • Aparición de caries.
  • Infección en el hueso.
  • Dolores agudos de cabeza, oído, cuello y dientes.
  • Formación de quistes dentales.
  • Problemas de alineación.

Por ello, en estos casos lo más aconsejable suele ser la extracción. En Calvo de Mora contamos con un equipo de especialistas en odontología general y cirugía oral que se encargará de valorar tu estado de salud bucodental, así como de recomendarte el tratamiento que mejor se adapte a tus necesidades.

¿Es dolorosa la intervención de extracción?

Existe un miedo generalizado a la extracción de las muelas del juicio porque mucha gente piensa que será muy doloroso. Pero no hay de qué preocuparse, ya que es una intervención que se realiza con anestesia (o con sedación consciente), por lo que no sufrirás ningún tipo de dolor.

Cuidados posteriores a la extracción de la muela del juicio

La recuperación dependerá del grado de dificultad de la intervención. Una muela completamente emergida es más sencilla de extraer que una que está sumergida en la encía o que no esté en su posición correcta.

Lo más habitual es que durante los tres primeros días tengamos la cara un poco inflamada, nos duela la mandíbula o, incluso, nos salga algún hematoma en la zona. El día de la intervención se le explicará al paciente cómo será la intervención, si debe tomar algún medicamento y las pautas de limpieza para minimizar cualquier riesgo de infección y acelerar la cicatrización de la herida.

Si tienes cualquier pregunta, no dudes en contactar con nosotros o acudir a nuestra clínica dental en Madrid. ¡Estaremos encantados de poder ayudarte!

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