La sensibilidad dental es un problema muy común en los pacientes pero en verano se hace más complicado todavía.

Esta patología es provocada por la exposición de la dentina ante estímulos fríos y calientes porque parte del esmalte se ha perdido y los ácidos de la cavidad bucodental actúan con un dolor intenso en la pieza dental. Pero ¿por qué hechos sucede ésto? Los casos más frecuentes se deben a pacientes con encías retraídas, abrasión dental, cepillado dental agresivo, enfermedades periodontales, bruxismo, caries dentales, dientes partidos y anamolías dentales.

Por lo que si eres una de las personas que cuenta con sensibilidad dental toma nota de todos estos consejos:

Realiza un cepillado dental correcto. Tal y como hemos comentado en artículos anteriores lo mejor es realizar movimientos poco agresivos y de forma circular. Existen también pastas dentales especiales para dientes sensibles que contiene flúor y que remineralizan el esmalte.

Algunos alimentos pueden convertirse en nuestros mejores aliados para esta patología o todo lo contrario, nuestros principales enemigos como por ejemplo los refrescos o los zumos.

Mantener un estilo de vida sano y evitar el consumo de alcohol o tabaco nos ayudará a reducir el problema de los dientes sensibles.

Las férulas de descarga sirven muy bien para reducir la carga masticatoria y la presión sobre la mandíbula en caso de tener bruxismo.

Acudir a un profesional especializado es necesario para establecer el tratamiento más adecuado puesto que el problema de los dientes sensibles se puede solucionar con algunos tratamientos periodontales como por ejemplo el alisado o el raspado radicular. En los casos más graves hay que acudir a la endodoncia para eliminar todo el tejido dañado y proteger la zona.

Así que ahora que estamos en pleno verano donde abusamos más de los helados, los refrescos… y de un estilo de vida más descuidado, no dudes en consultar con un experto como el doctor Jorge Calvo de Mora para poder establecer el tratamiento completo más adecuado y que actos como el comerse un helado no se conviertan en un auténtico terror.