En el campo de la cirugía reconstructiva del área maxilofacial el avance ha sido más acelerado incluso pasando de los injertos óseos de cadera o costilla en los años 60 a los injertos revascularizados de los años 70 y su refinamiento durante años siguientes hasta llegar a lo que hoy conocemos como la tecnología 3D.
Y es que mediante una simulación tridimensional de la mandíbula se pueden diseñar con gran precisión la posición, angulación y colocación de cada uno de los segmentos óseos y diseñar previamente a la intervención todo lo necesario para que la adaptación sea todo un éxito.
Para ello es necesario el trabajo virtual en el ordenado con modelos y guías de corte que prevean con exactitud dónde se va a intervenir.
¿Cuáles son sus beneficios? Cuando decimos que ha supuesto una revolucióne s porque ahora las intervenciones son mucho más precisas y sencillas, el tiempo de intervención menor y los resultados mejores.

El camino ha sido largo porque no podemos olvidar que hace apenas 50 años los pacientes que perdían el hueso mandibular por traumatismos o por resección de tumores tenían que convivir con una deformidad que hacía que su autoestima fuera muy baja durante el resto de su vida y que incluso no pudieran volver a rehacer su vida con normalidad. Ahora ya es posible volver a recuperar esta estética y funcionalidad facial mejorarndo todos los aspectos de su vida y volviendo a llevar una vida normal.

El Doctor Jorge Calvo de Mora está en continuo reciclaje de este tipo de técnicas y gracias a su amplia experiencia y conocimientos es uno de los mejores cirujanos maxilofaciales que ha atendido a cientos de pacientes con los mejores resultados.