El frío, la decoración navideña y ese ambiente tan especial que sólo lo encontramos en esta fecha ya inunda el país entero y es que la Navidad podemos decir que está muy cerca pero con ella también los típicos dulces navideños.

Es temporada de compartir momentos con familia, amigos, compañeros de trabajo… en los que las comidas y las cenas van acompañadas de turrones, roscón de Reyes, polvorones, bombones y un sinfín de dulces que pueden traernos serios problemas en nuestra salud oral.

Está comprobado que la Navidad es una de las fechas donde más aumentan los problemas bucodentales debido precisamente a factores como el aumento de consumo de dulces, bebidas gaseosas o alcohol y por el descuido de la higiene dental. Y es que ¿de qué nos sirve que seamos muy rigurosos en nuestro cepillado diario si llegan estas fechas y no nos lavamos los dientes? Con los viajes y los eventos fuera de casa un gran porcentaje de personas dejan de controlar su higiene bucal durante esos días, suficientes para la aparición de caries y procesos infecciosos. Si a esto le añadimos que se traían ya algunos problemas anteriores, seguramente terminaremos el mes de enero en la consulta con una endodoncia, extracción o incluso cirujía.

Para evitarlo desde la Clínica Calvo de Mora siempre recomendamos que os llevéis allá donde vayáis un pequeño kit de higiene oral para que aunque comamos más alimentos azucarados, pegajosos y duros podamos después de cada comida poder combatir las patologías más frecuentes con un buen cepillado y enjugado.

Lo decimos cada año pero siempre nos encontramos con casos muy similares por lo que queremos evitar fracturas dentarias, protésicas, caries y endodoncias con un gesto tan sencillo como acudir al baño y realizar nuestra rutina de higiene oral habitual.

En el peor de los casos, es decir, que no contemos con cepillo, hilo y pasta dental después de una comida, lo ideal es enjuagarse la boca con agua o masticar chicle sin azúcar para reducir el riesgo de enfermedades periodontales porque con ello neutralizamos el pH de la boca lo cual no indica que sea en ningún caso un sustitutivo de nuestra rutina de higiene, sino una ayuda.