Si no quieres que tus hijos asocien el dentista como una mala experiencia ¡quédate a leer este post porque os damos las claves sobre cómo cuidar la salud oral de los más pequeños!

Ser padre conlleva una gran responsabilidad y preocuparse de la salud bucal es una de ellas, sin embargo, todavía nos encontramos con muchas personas que no saben cuándo es el momento más adecuado para ir al dentista por primera vez, pues bien, lo ideal es acudir en cuando al niño ya le han salido sus dientes de leche, es decir, aproximadamente con un año un niño ya ha debido ser visto por un especialista.

Normalmente la erupción del primer diente suele aparecer a los 6 meses y también puede ser un momento perfecto para una revisión y asegurarnos que ese diente ha salido correctamente aunque se suele esperar un poco más hasta tener la dentición de leche completa y así poder comprobar si mastica correctamente los alimentos, su posición, su vocalización, etc.

En estas primeras revisiones simplemente se evaluará el estado de las encías y dientes por lo que el niño no experimentará ningún dolor, es más, le estaremos asociando a que la visita al dentista no está relacionada con una experiencia negativa desde el primer día ya que de ésto dependerá que de mayor no desarrolle la temida fobia dental que una gran parte de adultos experimenta en la actualidad y que hace que muchos de estos pacientes tengan problemas bucodentales graves por no acudir a tiempo al dentista.

Y es que uno de los grandes problemas al que nos enfrentamos de no llevar a nuestro hijo en este período de tiempo sino cuando tenga una dolencia, es que pueda desarrollar este miedo y encima la enfermedad o patología haya avanzado más de lo que debiera por lo que con una simple visita al año es la opción más recomendable.

Os recordamos también no valorar la importancia de esta primera dentición de leche puesto que son los que marcarán la posición de los dientes permanentes y podemos ver ya la estructura bucal que tendrán de adultos por lo que es ahí cuando se pueden detectar importantes patologías y prevenir problemas en el futuro. Cuidar estos dientes es fundamental además para un correcto desarrollo del lenguaje, sin embargo, las estadísticas muestran como al menos un 30% de los niños menores de 5 años padecen caries.

Los buenos hábitos hay que inculcarlos desde bien pequeños porque será el que les acompañe durante el resto de su vida para prevenir malas costumbres que terminen en enfermedades orales.

En la Clínica Calvo de Mora somos especialistas en cirugía orotgnática y salud dental en general por lo que no dudes en elegirnos como tus profesionales de confianza desde el primer momento.