Probablemente los refrescos sean una de las bebidas más consumidas en el mundo entero pero ¿sabías que te estas bebiendo en cada lata unas 6 cucharillas de azúcar?

El problema es que este tipo de bebidas en nuestra sociedad han dejado de consumirse sólo en ocasiones especiales como un cumpleaños o durante el fin de semana y en miles de hogares españoles es la bebida predominante en cada comida, sobre todo en el caso de los niños y adolescentes que son los más adictos a ellas. Por eso hoy desde la Clínica Calvo de Mora os vamos a contar toda la verdad sobre cómo afectan a nuestra salud oral este tipo de refrescos.

Lo primero que nos hacen es un ataque directo al esmalte dental y por lo tanto una mayor exposición para que se formen caries en nuestros dientes. Esto es debido a que contienen altos índices de ácido y por supuesto mucho azúcar. Y es que uno de los grandes problemas es que este tipo de bebidas no se suelen asociar con este ingrediente y estamos contra uno de los mayores enemigos de nuestra boca puesto que el resultado como decimos de este debilitamiento finalmente es la aparición de caries que, si no son tratadas a tiempo, recordemos que pueden terminar con la pérdida de la pieza dental.

Ahora bien, ¿qué podemos hacer al respecto? Por supuesto minimizar su consumo a momentos puntuales y nunca incorporarlo como bebida habitual en nuestra alimentación. De forma paralela podemos sustituirlas por bebidas más saludables como un zumo natural.

No obstante, para esos momentos en los que decidimos consumir bebidas de este tipo, debemos enjuagarnos después la boca con un poco de agua para eliminar cualquier resto que pueda quedar y que por lo tanto pueda comenzar a actuar en nuestra boca. No cabe decir que siempre debemos tener una buena higiene dental de una duración de unos 3 minutos acompañada de enjuague y uso de hilo dental.

La visita al especialista será crucial para detectar cualquier principio de caries y ponerle solución de forma rápida y eficaz antes de que el problema se agrave.