Como solemos venir diciendo en otros artículos así como en nuestras publicaciones en redes sociales, la gingivitis es uno de nuestros grandes enemigos ya que afecta cada día a más pacientes provocando la inflamación y el sangrado de sus encías. Ahora bien, dependiendo de la gravedad y avance de ésta sus consecuencias son distintas, sin embargo, en las fases más avanzadas se culmina finalmente con la pérdida de la pieza dental.

¿Por qué podemos tener gingivitis? algunas de las causas más frecuentes son:

  • Una deficitaria higiene oral, es decir, no cepillarse los dientes después de cada comida, así como no utilizar hilo dental o enjuagues lo que provoca que el sarro se vaya acumulando en nuestra boca hasta llegar a provocar este daño en las encías.
  • Los cambios hormonales también son responsables de la aparición de esta patología tales como el embarazo, la menopausia o la pubertad.
  • Fumar, consumir medicamentos o alcohol de forma excesiva son también algunos de los factores que favorecen su aparición.

Todo ello provoca que se destruyan los soportes de las piezas dentales. La gingivitis afecta la encía y provoca su inflamación y sangrado. Y aunque en unas primeras fases, el paciente no sea muy consciente del problema, de ahí también la importancia de las revisiones dentales, una vez que va pasando el tiempo y no se trata, ésta se va expandiendo y provoca tal acumulación de bacterias que podemos estar ya ante una piorrea o periodontitis en fase avanzada y por lo tanto peligrosa.

Así que desde Clínica Calvo de Mora y como especialistas en tratamientos bucodentales te recomendamos que sigas todas las pautas que te damos a continuación si no quieres sufrir esta patología tan común en nuestra sociedad.

Cepíllate diariamente los dientes durante al menos 3 minutos de duración y procurando que sea siempre después de cada comida. Para una limpieza más profesional, utiliza hilo dental, enjuague y visita al especialista para realizarte una limpieza a fondo cada 6 meses y así podamos eliminar la placa bacteriana a la que el cepillo convencional no alcanza.

La higiene interproximal es otra de las olvidadas puesto que limpiar nuestra boca no sólo significa cepillar la cara interna o externa de la pieza dental, sino eliminar todos los restos de bacterias incluyendo las que se depositan entre los dientes y que son las más difíciles de atacar.

Utiliza colutorio que contenga flúor para fortalacer el esmalte.

Evita alimentos y bebidas con altas dosis de azúcar y ácido puesto que sólo harán que el proceso de aparición de gingivitis sea más rápido.

Ante cualquier síntoma o cada 6 meses visita al dentista para una consulta rutinaria. Sabemos que podemos ser al repetitivos en este sentido pero es la mejor manera de poder prevenir enfermedades y actuar sobre ellas con le tratamiento más adecuado lo antes posible y así evitar consecuencias posteriores más graves.