Es muy probable que a lo largo de tu vida hayas tenido que enfrentarte a una emergencia dental en la que hayáis tenido que ir inmediatamente a vuestro especialista, pues bien, hoy os contamos cuáles son precisamente las más comunes.

Comenzamos con todo un clásico: el dolor de muelas intenso y constantes que de repente nos aparece en una muela como consecuencia de una caries ya avanzada que nos impide incluso ingerir determinados alimentos porque el dolor se multiplica todavía más. Aunque sea una situación de dolor intensa, no es necesario acudir de urgencias, sino solicitar una cita cuanto antes para realizar un diagnóstico de la pieza dental y comenzar con el tratamiento. Si esa cita se alargara durante unos días mientras tanto se pueden ingerir anlgésicos para el dolor, aplicar frío en la zona y evitar alimentos dulces, muy fríos o muy calientes hasta entonces.

Otra situación muy común a la que nos enfrentamos es la pérdida de una pieza dental debido a un golpe en la que los pacientes se suelen asustar mucho porque la sangre suele ser abundante. En este tipo de casos es importante mantener la calma y acudir al especialista de forma inmediata puesto que sólo así existirán más posibilidades de volver a reimplantar el diente. De camino se recomienda colocar de nuevo la pieza dental en el orificio que estaba, introducirla debajo de la lengua por ejemplo, o bien, llevarla en un recipiente sumergido en agua fría.

¿Qué sucede si por un traumatismo en lugar de que se pierda se afloja? Es entonces cuando de nuevo debemos ir a urgencias puesto que si esperamos la pieza dental puede llegar a caerse. Es importante no tocar el diente ni con los dedos ni con la lengua para evitar que se afloje todavía más, ni tampoco apretar los diente.

La fractura de mandíbula se considera también un caso de carácter urgente por lo que no olvides inmovilizar la mandíbula con un pañuelo o una toalla, aplicar frío en la zona mientras se llega al especialista.
Los abscesos por su parte son infecciones producidas cuando las bacterias entran en profundidad en alguna pieza dental con alguna abertura (caries o pieza dental rota o astillada) dando lugar a la fístula de la encía y una inflamación que supura pus. Es imprescindible acudir al médico para empezar cuanto antes con antibióticos y evitar que el problema se agrave.
Las hemorragias por mordedura, ya sea en el labio o la lengua son también muy «escandalosas» por la cantidad de sangre que se desprende pero mientras se acude a un hospital o al especialista de urgencias se debe lavar esa parte con agua y después presionar la herida con una gasa para detener la hemorragia.
En la Clínica Calvo de Mora y como expertos en cirugía maxilofacial y cirugía ortognática atendemos este tipo de casos y establecemos los tratamientos más adecuados según cada paciente por lo que no dudes en venir a visitarnos a nuestras instalaciones de Madrid.