Es curioso cómo cuando una mujer se queda embarazada no duda ni un momento en acudir a realizarse ecografías, análisis de sangres, revisiones ginecológicas… y muchas otras pruebas, sin embargo ¿por qué no acude al dentista durante la gestación?

No es la primera vez que mencionamos este tema pero dado los datos y estadísticas, debemos poner aún más empeño en recalcar la importancia de acudir a vuestro especialista durante el embarazo ya que es una etapa en la que los cambios en el organismo también influyen directamente sobre la salud de dientes y encías que se pueden transmitir incluso en forma de bacterias al bebé. Por este motivo hay que reforzar los cuidados en salud bucodental porque todas las piezas dentales son más sensibles y aumenta el riesgo de sufrir patologías como la caries, gingivitis, etc. Esto es la consecuencia directa del consumo de un mayor nivel de carbohidratos durante el embarazo y el incremento del nivel de ácidos en la boca provocado por náuseas y vómitos que afectan directamente al diente.

Según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración sólo el 40% de las mujeres en estado de gestación acude al dentista si lo prescribe el ginecólogo, una cifra alarmante puesto que existe una relación directa entre las enfermedades periodontales con los partos prematuros o el nacimiento de bebés bajos de peso.

embarazada

Una buena detección precoz nos ayudará a establecer un tratamiento lo antes posible y evitar que durante todos esos meses, la enfermedad siga avanzando. Debemos dejar atrás la creencia de que las mujeres embarazadas no deben acudir al dentista cuando la realidad es que deben ir más que nunca avisando siempre de su estado puesto que hay algunas pruebas o medicamentos que nos se pueden administrar.

Por lo tanto desde la Clínica Calvo de Mora te invitamos a prevenir futuras patologías y solucionar todos aquellos trastornos bucales que puedan afectar directamente al feto. No olvides llevar en paralelo una higiene bucodental más exhaustiva que antes, es decir, cepillarse los dientes después de cada comida, utilizar cepillos interproximales para las zonas más difíciles, seda dental y complementar el lavado con el uso de colutorio.