En algunos casos nos vemos obligados a realizar injertos de hueso dental cuando la estructura ósea del paciente no es suficiente o es muy débil para mantener una pieza dental.

Este proceso nos sirve para conseguir un soporte para futuros implantes o prótesis, de lo contrario, no lo soportaría el hueso existente. Y es que los implantes dentales tal y como hemos comentado en otras ocasiones, necesitan una raíz para clavar los tornillos de titanio en el hueso de la mandíbula y que de forma natural se oseointegre y sea lo más parecido a una pieza natural.

Para realizar un injerto óseo podemos recurrir a hueso humano, de otras especies o bien acudir a la regeneración tisualr guiada en la que se utiliza colágeno o titano para recomponer el hueco del injerto. La intervención se realiza bajo anestesia local y dura unos 30 minutos.

¿Cómo es el postoperatorio?

El paciente es normal que muestre algunas molestias para lo cual se suele recetar antibióticos o analgéiscos y así prevenir posibles infecciones hasta su cicatrización. Durante los primeros días se recomendia evitar alimentos duros, fríios o demasiado calientes y ejercer presión sobre la zona intervenida.

El implante dental o la prótesis no se coloca hasta que esta área estét totalmente recuperada, proceso que puede durar hasta un año dependiendo de cada caso, por lo que hay que realizarse durante este tiempo revisiones periódicas a ver cómo se encuentra la zona para proceder finalmente a su restauración estética completa.

¿Qué complicaciones se pueden dar?

Normalmente el caso más común es un rechazo del propio injerto y de forma menos frecuente la lesión de un nervio, daño en las raíces de la piezas colindantes o una mala reposición de los músculos.te que el paciente siga las indicaciones de nuestro cirujano para controlar el dolor y acelerar la cicatrización.

Es importante que el paciente sea responsable también al comer: evitar los alimentos duros o gomosos, muy fríos o muy calientes, hasta que la zona esté desinflamada, así como eviprocederíamos a quitar el implante dental e intentar regenerar la zona hasta que pase el tiempo suficiente para colocar otro implante. No obstante, estamos ante un tratamiento cada vez más frecuente y con una tasa de éxito mayor, eso sí, siempre y cuando se realiza con la garantía de los mejores materiales, tecnología y por supuesto con un experto maxilofacial como el Doctor Jorge Calvo de Mora por lo que te recomendamos nuestra clínica de referencia para este tipo de tratamientos.