Una de las herramientas que más utilizamos muy frecuentemente los especialistas dentales son las radiografías porque nos permite detectar muchos tipos de complicaciones en la cavidad oral como por ejemplo la posición incorrecta de los molares, las raíces de los dientes, el hueso mandibular… Sin embargo mucho nos preguntáis por su peligrosidad sobre todo en los pacientes más vulnerables como los niños.

Partiendo de la base de que las radiografías dentales son fundamentales para detectar daños y enfermedades no visibles durante una visita al odontólogo, su frecuencia depende de varios factores como el estado de la boca, la edad, el riesgo de contraer enfermedades y síntomas de enfermedades bucales. En el caso de los niños, las radiografías de este tipo se suelen realizar más a menudo porque están en pleno proceso de desarrollo de dientes y mandíbulas y es la vía más adecuada para ver si están afectados. Mediante ellas podemos detectar caries nuevas, determinar el estado de las encías o la erupción de las piezas dentales.

Este tipo de examen es totalmente seguro pero hay que tener en cuenta que el nivel de exposición a la radiación debe ser limitado. El problema reside en los rayos X que son peligrosos para la salud general, de ahí que ninguna embarazada pueda realizarse una durante el estado de gestación ya que una de las consecuencias es el desarrollo de tumores cerebrales. Sin embargo, a nivel oral también afecta directamente a nuestra salud ya que es una de los factores que puede terminar desarrollando la xerostomía o el síndrome de la boca seca.

Sin-título-1

Las técnicas y herramientas de las radiografías están diseñadas para limitar la exposición del cuerpo a la radiación y los profesionales adoptan todas las precauciones posibles para garantizar que esta exposición es lo mínima posible. En la actualidad las radiografías dentales son mucho más seguras además de que sólo se expone un área muy concreta y en la Clínica Calvo de Mora contamos con la última tecnología. No obstante, recordar que siempre os deben mandar una radiografía de este tipo cuando es estrictamente necesario. Y es que al final, es como todo en la vida, una larga exposición puede ser dañina.

Por lo tanto si estás embarazada o amamantando informa de inmediato al especialista al igual que si tienes alguna enfermedad o están en algún tipo de tratamiento. Y como siempre solemos decir, confiar sólo en profesionales altamente cualificados que son los que mejor garantizarán tu seguridad.