Desde hace unos años hasta ahora, hemos vivido una auténtica revolución y expansión en nuestro sector con la implantología dental. Y la verdad es que no nos extraña porque son los sustitutos más parecidos, estética y funcionalmente, a nuestras piezas dentales por lo que los cirujanos maxilofaciales los colocamos quirúrgicamente en los huesos maxilares y obtener así unos resultados muy naturales.

Son una solución muy efectiva para reemplazar cualquier diente que el paciente haya perdido por lo que en la Clínica Calvo de Mora los integramos con toda la estructura mandibular mediante un proceso que llamamos osteointegración.

Su precio también ha ido disminuyendo un poco gracias a la amplia oferta existente en el mercado con materiales más diversos por lo que hoy en día lo más frecuente es que se hable de los implantes dentales como la mejor opción para restaurar los dientes dañados y lucir así una estupenda sonrisa.

Gracias a la investigación realizada en este sentido, la odontología ha sido partícipe de uno de los mayores avances de los últimos 40 años y nosotros como profesionales estamos muy orgullosos de haber sido pioneros en estos tratamientos que han devuelto la confianza en sí mismos a tantos pacientes.

Para los que todavía no sabéis mucho de la implantología dental, os ponemos en antecedentes. Los implantes son piezas de titanio u otros materiales que se integran de forma natural con la estructura ósea del cuerpo humano para evitar rechazos y que consiga actuar como si fuese un diente biológico de nuestra boca. Éste se coloca justo donde se ha perdido la otra pieza y poder así recuperar la función masticatoria del paciente a la vez que su estética que tan importante es con la ausencia de dientes.

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¿Cuál ha sido su éxito? Nosotros creemos que el hecho de que se integren de forma natural ha sido la clave por lo que el uso de materiales biocompatibles tiene la mejor respuesta. Su colocación es además muy segura ya que se realiza mediante un tornillo con una forma similar a la raíz de un implante que consigue unirse al hueso totalmente. Por otro lado, su duración respecto a otros tratamientos también es muy importante ya que con un buen cuidado y mantenimiento podemos llevarlos hasta 20 años o incluso más.

Las estadísticas hablan por sí sólas por ello un 69% de los adultos entre 35 y 44 años que han perdido algún diente permanente han optado por la implantología dental. Y es que si tenemos en cuenta que a los 74 años, el 26% de las personas han perdido sus dientes permanentes, más claro se hace que los implantes dentales son la mejor solución a largo plazo.

Entre lo que más destacan los pacientes de ellos son la sensación de naturalidad que aportan, el poder tener una dentadura más saludable, una mejor estética dental, que es un tratamiento indoloro y que devuelve la función masticatoria al completo sin molestias.

En definitiva, la expansión de los implantes dentales se ha producido porque son una alternativa que funciona muy bien y es la que mejores resultados proporciona en la actualidad.