Hacer deporte trae innumerables beneficios a nuestra salud como por ejemplo la mejora de la presión arterial, la densidad ósea, la resistencia a la insulina, al tono y fuerza muscular, reduce la fatiga, aumenta la autoestima, disminuye el estrés… sin embargo, existe una clara relación entre las personas que realizan un exceso de ejercicio físico con algunos problemas bucodentales como por ejemplo la caries. Está demostrado que los deportistas profesionales sufren más esta patología y no es precisamente a su alimentación o ingesta de bebidas isotónicas sino a que su capacidad de creación de saliva es mucho menor mientras que realizan esfuerzo físico.

Tal y como os hemos comentado en alguna otra ocasión, los problemas dentales, gingivales o incluso también la malposición de los dientes afecta en su rendimiento. Sin embargo, lo que no se sabía hasta hace no mucho es que el impacto del deporte en su salud oral se debe a esta menor salivación. Para evitarlo, se está recomendando que estos paciente sigan tratamientos específicos con el objetivo de prevenir sobre todo.

¿Recordáis en qué consistía el Síndrome de la Boca Seca? Sí, ese problema que se da en algunas personas porque no tienen la capacidad de crear el flujo salival necesario para proteger los dientes y que puede deberse a ciertos medicamentos o enfermedades. Y es que la generación de saliva es muy importante para nuestra salud oral porque si no tenemos la suficiente tenemos problemas para masticar, tragar, hablar o incluso para saborear los alimentos. Normalmente se siente una sensación de ardor en la lengua, boca reseca y aparecen algunas fisuras en los labios.

Esta incapacidad para mantener la boca hidratada contribuye a la aparición de caries y otras enfermedades como la gingivitis o porque la saliva no arrastra las bacterias y se reducen las proteínas antimicrobianas.

A medida que el esfuerzo físico incrementa al realizar cualquier tipo de deporte, los niveles salivales disminuyen, se va secando progresivamente la boca volviéndose más alcalina aunque se vaya bebiendo agua durante el ejercicio ya que la composición de la propia saliva químicamente cambia y favorece enormemente la formación de sarro.

¿Entonces no es bueno practicar deporte? Ni mucho menos, los profesionales recomendamos la práctica moderada de deporte ya que ésta no sólo es buena para nuestra salud general sino para nuestra salud bucodental, sin embargo, aquellas personas que lo practiquen en exceso o sean deportistas profesionales deben someterse a revisiones más a menudo para mantener equilibrado el nivel de PH de la saliva con un tratamiento personalizado en función de la intensidad del esfuerzo.

Si estás entre ellos, visítanos en nuestras instalaciones situadas en pleno corazón del Barrio de Salamanca en C/ Conde Peñalver 14.