Es curioso como este pequeño traumatismo afecta en gran medida a miles de pacientes aunque lo cierto es que nos extraña cómo muchos de éstos siguen impasibles ante este problema ya que debéis saber que es uno de los primeros síntomas de que sufrimos una enfermedad periodontal.

Un signo como el sangrado de las encías no es normal y sus causan pueden ser diversas, por lo que es recomendable acudir al especialista para que pueda detectar el origen del problema y poder así establecer un tratamiento lo más rápido y eficaz posible.

Uno de los motivos más comunes es que no se esté llevando una correcta limpieza bucal que hace que la placa bacteriana se vaya acumulando, por lo que os recordamos que es importantísimo cepillarse al menos dos veces al día los dientes así como utilizar el hilo dental y el enjuague. La gingivitis es, por lo tanto, una de las enfermedades más frecuentes que nos encontramos en la Clínica Calvo de Mora para lo cual realizamos un curetaje y un alisado radicular y así poder eliminar toda esa placa. En los casos más extremos en los que no se ha acudido a tiempo, se precisa de una exodoncia.

Ahora bien, ¿por qué una mala higiene bucal provoca este sangrado? La causa está en que la boca se llena de bacterias porque no las eliminamos correctamente y al mezclarse con las mucosidades y el resto de partículas de la cavidad bucal, se forma esta placa que se deposita en los dientes. Si ésta no se va eliminando, va adquiriendo un tono más duro formándose depósitos de sarro que un simple cepillado no puede eliminar, de ahí la importancia de realizarse cada 6 meses una limpieza profesional.

Cuanto más tiempo permanezca la placa y el sarro sobre las piezas dentales, perores serán las consecuencias ya que estas bacterias inflaman las encías, se enrojecen y sangran mucho más fácilmente. Si aún así, no vamos al odontólogo y estas bacterias permanecen en la boca se puede convertir en una periodontitis, es decir, una inflamación al rededor de lso dientes que forman bolsas que se infectan llegando a destruir el hueso y el tejido conjuntivo que en último lugar suele dar lugar a la pérdida de la pieza dental.

Por otro lado, también es común encontrarnos con pacientes que se irritan ellos mismos las encías al chocar fuertemente el cepillo contra las mismas porque creen que así eliminan cualquier resto cuando lo que estamos haciendo es provocando ese sangrado por aplicar demasiada presión a la zona a la vez que estamos debilitando el esmalte natural de las piezas dentales. Lo ideal es ir haciendo movimientos en forma de círculo con cepillos de cerdas suaves y sin presionar en exceso.

La ingesta de algunos medicamentos también puede provocar este sangrado, así como la alteración de las hormonas o el tipo de alimentación por lo que es bueno seguir una dieta equilibrada y reducir el consumo de alimentos con azúcar así como hábitos como el tabaco, el alcohol o incluso el estrés.

De igual forma, los trastornos anticoagualuntas, hemorrágicos, una falta de vitamina K, la leucemia o el escorbuto son causas comunes ligados a este problema.