¿Fumas? Quizás tras leer este artículo compruebes el daño que te hace a tu organismo y especialmente a tu boca, ya que cada cigarrillo va alterando poco a poco toda la superficie bacteriana por lo que ¿por qué estas ayudando a que estas bacterias se instalen en tu cuerpo de forma permanente y mermen tu estado de salud?

Aunque era algo que ya conocíamos todos, ha sido esta semana cuando se ha hecho público un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Odontología de la Universidad de Louisville en Estados Unidos que corrobora como, efectivamente, el tabaco propicia la formación de la placa dental. Y es que, tal y como afirman, el problema reside en que una vez que se desarrolla un patógeno, su erradicación por completo es muy difícil ya que cuentan con una barrera físitca frente a la respuesta inmune del paciente que ni con antibióticos puede actuar.

A este proceso se le denomina biopelícula bacteriana, que no es otra cosa que un ecosistema en el que habitan una o varias especies de bacterias que se adhieren a una superficie. El problema es que fumar, no sólamente propicia la creación de estos biofilms sino que se extienden a lo largo del cuerpo y además en zonas tan peligrosas como por ejemplo la válvula del corazón.

A pesar de que todavía contamos con las primeras investigaciones acerca de este hecho, son ya varios los equipos de expertos que se van a centrar en estas biopelículas para llevar a cabo estudios con nuevas tratamientos para las enfermedades inducidas por los mismos, aunque lamentablemente todavía queda mucho camino por recorrer.

Por lo tanto, lo que debemos hacer es como siempre decimos en la Clínica Calvo de Mora: prevenir la aparición de estos biofilms dejando de fumar. De hecho, como bien sabemos, ésta no es la única consecuencia nociva que provoca el tabaco en la salud, sino que también se le relaciona con problemas cardiovasculares (coágulos sanguíneos, debilitamiento de los mismos, arteriopatía coronaria, hipertensión arterial…), cáncer (pulmón, boca, laringe, nariz, garganta, estómago, vegija, riñón…) cicatrización deficiente, problemas pulmonares, problemas durante el embarazo, enfermedades en dientes y encías, daños a espermatozoides, disminución de la capacidad para saborear u oler, aparición de arrugas en la piel…

Además, el tabaco es una de las principales causas de muertes posibles de prevenir en el mundo occidental que se lleva sólo en nuestro país a más de 17.000 personas cada año. Recuerda que cada cigarro contiene más de 4.000 elementos químicos y hasta 400 sustancias con efectos cancerígenos.