Más allá de una mala apariencia estética se esconde lo que denominamos maloclusiones o malposiciones que pueden ser originadas en los dientes o en el esqueleto. Muchos pacientes acuden a nuestras instalaciones sin saber exactamente qué tipo de deformidad o alteración cuentan, por ello hoy arrojamos toda la información necesaria para que si eres uno de los que está en este caso puedas conocer el origen del problema.

Y es que recordamos que la apariencia externa de la cara no es otra cosa que el resultado de la combinación de las partes blandas, la forma y las piezas dentales. Entre todas estas zonas se conforma el soporte óseo-dentario que dan lugar a los labios, pómulos…

Ahora bien, ¿cómo podemos saber qué tipo de maloclusión puede ser?

La maloclusión dentaria se produce cuando hay una posición incorrecta de los dientes aunque el hueso sea normal, es decir, el maxilar superior y la mandíbula tienen una forma, tamaño y posición normal pero son los dientes los que están mal colocados. Esta alteración puede dar lugar a un apiñamiento dental o una inclinación incorrecta de los mismos además de que se puede alterar también como consecuencia de ello algunas de las partes blandas de la cavidad bucal. El tratamiento más adecuado suele ser la ortodoncia para lograr la estabilidad de la oclusión y una estética perfecta.

Por otro lado, nos podemos encontrar con una maloclusión estética en la qu existen malformaciones en cuanto al tamaño, la forma o la posición de los maxilares o la posición de la mandíbula. Se trata de casos más complejos ya que para solventar esta patología se suele requerir no sólo un tratamiento de ortodoncia sino también una cirugía ortognática ya que hay que corregir la distancia a la que se encuentra el hueso que produce la mala estética en el paciente debido a una mala proporción facial.

En la Clínica Calvo de Mora optamos por la combinación de ambos tratamientos consistentes en la ortodoncia para alinear los dientes por un lado y poder corregir la maloclusión para realizar también una cirugía y poder corregir la posición de la mandíbula o el maxilar y llevar así a todas las piezas dentales a oclusión de forma que funcional y estéticamente sea más favorable. Lo importante si tienes este tipo de alteración es conseguir que tanto los dientes de la arcada superior e inferior encajen y que el hueso esté en la posición correcta para tener una oclusión perfecta. Por ello, cuanto el tratamiento de ortodoncia por sí mismo no consigue colocar los dientes en la posición adecuada respecto a la arcada dental o la posición conseugida es inestable, lo ideal es plantear una cirugía ortognática.

¿Qué puede haberme causado esta maloclusión esquelética?

Su origen puede venir de factores genéticos o ambientales, por lo que si tienes antecedentes familiares con este tipo de problemas, te recomendamos que visites a nuestro experto en cirugía maxilofacial con el fin de poder detectar cualquier anomalía y poder plantear el mejor tratamiento lo ante sposible.