Durante los últimos meses han sido varios los casos que han salido a la luz sobre tratamientos dentales  poco profesionales que lanzan estrategias low cost para captar bastantes clientes dejándoles tratamientos a medias y utilizando técnicas y materiales de poca calidad. Uno de los casos más recientes fue el de la detención del dueño de las clínicas Vitaldent o el dueño de Funnydent que cerró por sorpresa dejando a clientes sin su tratamiento habiendo pagado hasta 12.000 euros por él…

Debido a estos sucesos todos los colegios de toda España  apuntan con recelo a las clínicas de bajo coste y aseguran jugar con la salud de las personas mediante publicidad engañosa, falta de profesionalidad, implantes mal colocados…

Sin duda, estos modelos de negocio tienen un poder atrayente entre el público  y lo cierto es que no nos extraña por que ¿quién no mira hoy en día su bolsillo optando por tratamientos más baratos? Sin embargo, una de las labores fundamentales que se deben desarrollar a nivel nacional es la concienciación sobre la mercantilización de la salud. ¿Os imagináis una oferta que diga os ponemos una válvula en el corazón y os regalamos la segunda!

Además, es bien conocido por todos el valor económico que tienen todos los materiales utilizados en el sector de la odontología por lo que nos preguntamos ¿qué elementos utilizan y cuánto están pagando a sus trabajadores? Muchos son recién licenciados que no cuentan con la experiencia suficiente para realizar todos los tratamientos de forma satisfactoria, que se quedan hasta altas horas y que no cobras extras a pesar de estar hasta 16 horas. De ahí que haya casos extremos como por ejemplo el de una mujer de 40 años a la cual le extrajeron todos los dientes para colocarle implantes con el coste que supone y encima dejándole literlamente «la cara destrozada». Un médico le dijo días después que le podía haber dado un derrame al día siguiente y encima ahora tiene que invertir el dinero que no tiene para arreglar el «destrozo» que, dice, le han causado.

No es la única que atribuye las secuelas a una mala praxis de este tipo de empresas. Vemos también casos de ingresos hospitalarios por colocar una sonda nasogátrica a raíz de varios implantes.

Esta profesión debe tener más protección y regularse de alguna manera porque estamos creando una asistencia sanitaria «low cost» renunciando a la profesionalidad y la alta calidad, factores mediante los cuales se consigue el éxito de cualquier tratamiento. Además la elevada formación de dichos profesionales no corresponde a la demanda existente haciendo que cada año, miles de especialistas se queden en el paro sin poder ejercer su profesión.

En la Clínica Calvo de Mora llevamos años trabajando no sólo con los mejores materiales y las técnicas más avanzadas, sino que contamos a todo un equipo de profesionales médicos de elevada experiencia y profesionalidad que son los que contribuyen a la satisfacción de los pacientes con los mejores resultados.