A día 1 de junio y a pleno sol es inevitable ir pensando ya en el verano y todas las cosas buenas que trae:  vacaciones, mar, reuniones familiares, deporte, paseos nocturnos… sin embargo, también es la época del año en la que más pacientes descuidan su salud bucodental. Este hecho unido al de las altas temperaturas, hace que miles de bacterias proliferen en nuestra boca pudiendo producir algunas enfermedades como caries o gingivitis.

Para prevenirlo es necesario no destender nuestras rutinas de higiene dental y acompañarlo también con la ingesta de determinados alimentos que nos ayudan a prevenir estas patologías tan dañinas. El problema quizás también esté en este último punto puesto que durante el verano no sólo cambia nuestro estilo de vida sino también nuestra dieta por tipos de comidas más azucaradas que aumenten los niveles de ácidos que afectan a los dientes.

Aunque podamos ser algo reiterativos insistimos en la necesidad de llevar una correcta higiene bucodental después de cada comida o entre horas y así poder neutralizar estos ácidos que atacan directamente al esmalte dental. Acompañado de éste, debe ir el hilo dental, los cepillos interproximales e irrigadores bucales con el fin de limpiar todas las áreas de más difícil acceso.

También se aconseja la revisión tanto de adultos como de niños al especialista para detectar precozmente cualquier patología y evitar que durante el verano empeore y lo peor de todo, que nos duela y pueda estropear parte de las vacaciones estivales.

Como hemos mencionado antes, los hábitos alimenticios también se modifican y nuestro organismo nos suele pedir alimentos refrescantes como helados o refrescos aunque deben consumirse de forma moderada y sin olvidar incluir otros alimentos más adecuados para nuestra salud bucodental como:

  • Frutas y verduras: son una excelente fuente de vitaminas y minerales entre las que podemos encontrar por ejemplo la sandía con gran contenido en agua, el melón que previene la formación de aftas en la boca, el kiwi que ayuda a mantener unas encías más saludables o el tomate que es muy bueno para la prevención del cáncer de boca.
  • Los lácteos y sus derivados como los quesos y yogures son ligeros y una gran fuente de calcio que deben estar presente este verano.
  • Mariscos y pescados como por ejemplo la sardina que es un gran defensor de las caries así como el pescado que ayuda a controlar la inflamación gingival.
  • El agua es la mejor bebida para combatir el calor, por lo que nunca sustituyas los 2 litros diarios recomendados por bebidas gaseosas o azucaradas.

En el otro lado de la balanza nos encontramos con alimentos perjudiciales muy típicos de esta época como los helados con un alto porcentaje de azúcar y que pueden provocar hipersensibilidad dental, las bebidas muy ácidas que favorecen la erosión de los dientes, el alcohol que favorece las infecciones bucales o caries y el vino o el café que pueden oscurecer los dientes. El tabaco por su parte disminuye la oxigenación de las encías y envejece prematuramente los tejidos que rodean a las piezas dentales. Esto no significa que no se puedan consumir estas sustancias o alimentos pero sí se recomienda que no se realice de forma excesiva.

Dicho lo cual, no te olvides de todos los consejos que te hemos dado en la Clínica Calvo de Mora y ¡disfruta del verano!