A pesar de que nuestra especialidad es la cirugía maxilofacial, todavía nos encontramos con multitud de pacientes que vienen a visitarnos y que desconocen mucho acerca de ella, por eso uno de los objetivos que nos planteamos en este blog es acercaros al conocimiento sobre este tipo de alteraciones estructurales del esqueleto facial. Para ello, comenzaremos diferenciando principalmente dos momentos o dos grupos en los que cientos de pacientes comienzan a interesarse por esta disciplina. Por un lado cuando se sufre un traumatismo facial como consecuencia de un accidente de tráfico, la práctica de un deporte de contacto… y el paciente se encuentra con problemas funcionales y estéticos en esta zona del cuerpo. A pesar de que este tipo de traumatismos ha descendido gracias a la concienciación sobre el uso del caso en la moto o bicicleta, así como del cinturón de seguridad, hay muchos otros motivos por los que en un momento dado podemos vernos afectado por una deformación maxilofacial.

En el otro grupo nos encontramos con aquellos pacientes que adquieren estas alteraciones ya desde el momento del nacimiento donde la más frecuentes son las fisura labiopalatina y la disostosis craneofacial.

¿Te encuentras en alguno de éstos?

Sin embargo, en cualquiera de los dos casos, tenemos que decir que la estética es uno de los motivos principales de consulta ya que están insatisfechos con su aspecto facial y que además les trae problemas asociados a su vida diaria como la falta de autoestima o problemas de relación social. Para ello, en la Clínica Calvo de Mora llevamos años atendiendo a cientos de pacientes con el fin de mejorar su aspecto estético facial a la vez que se corrigen maloclusiones y alteraciones estructurales mediante la experiencia de uno de los referentes nacionales en este tipo de cirugía maxilofacial como el Doctor Calvo de Mora y la atención en instalaciones de última tecnología. En este sentido, las técnicas más innovadores nos permiten también poder realizar una planificación previa de la cirugía con programas informáticos y así poder estudiar con antelación la posición tridimensional de los huesos de la cara para simular movimientos.

En un primer momento se realiza un estudio minucioso de la deformidad del paciente para establecer un diagnóstico preciso y poder establecer el tratamiento más adecuado. En ocasiones, se precisa de un tratamiento de ortodoncia y cirugía de maxilares ya que las zonas afectadas suelen ser tres: maxilares, dientes y tejidos blandos. Si sólo afectara a la posición de los dientes, se requerirá exclusivamente un tratamiento de ortodoncia.

Y como sabemos que este tipo de deformaciones suelen afectar a la vida del paciente, en la clínica tratamos de escucharos para saber cómo os sentís, qué aspecto es el que más os preocupa para que juntos, podamos establecer el tratamiento más adecuado que proporcione una mejora estética, funcional y emocional.