¿Sabíais que cuando miramos a una persona nos dirigimos directamente a la zona de los ojos? Quizás por este hecho, cada vez aumente más el número de pacientes que se someten a una blefaroplastia o lo que es lo mismo, la cirugía del párpado. Ésta consiste en rejuvenecer la mirada del paciente corrigiendo así los excesos de piel y grasa mediante la remodelación de los tejidos perioculares.

En la Clínica Calvo de Mora nos encontramos básicamente con dos tipos de pacientes: los que acuden a nosotros para mejorar estéticamente esta zona de su cuerpo o los que lo hacen por problemas visuales ya que en algunos casos, la caída excesiva del párpado superior ocasiona la reducción del campo visual. Si nos lanzamos a determinar un perfil más concreto, podemos decir que la mayoría de los pacientes que se someten a este tratamiento son hombres y mujeres que a pesar de su edad, ya cuentan ya con la aparición de estos síntomas por motivos genéticos, por su forma de vida o por su propensidad a los descolgamientos y bolsas de la piel.

Ahora bien, ¿os interesa saber en qué consiste la intervención? Pues bien, normalmente se realiza de forma ambulatoria con aplicación de anestesia para poder realizar una serie de incisiones de manera estratégica y así poder eliminar la parte del músculo que sobre, tensar la piel del párpado y cerrar la herida con algunos puntos de sutura prácticamente imperceptibles tras su cicatrización. Este procedimiento se realiza de forma personalizada a cada caso, dependiendo también de si se trata del párpado inferior, del superior o de ambos aunque el «modus operandi» suele ser muy similar.

¿Qué resultados se consiguen con la blefaroplastia? Permite mejorar notablemente el aspecto de la piel facial consiguiendo una mirada más rejuvenecida. Y para conseguir aún mejores resultados, se suele combinar con tratamientos de rellenos faciales para atenuar más las arrugas, surcos y todos los síntomas más visibles del envejecimiento mediante inyecciones con sustancias como ácido hialurónico o hidroxiopatita de calcio. Sus resultados además son inmediatos, de ahí que la mayoría de los pacientes sientan una gran satisfacción inmediatamente después de la intervención. Al tratarse de un tratamiento ambulatorio, el paciente puede volver a retomar su actividad normal con regularidad.

En definitiva, la forma de vida que llevamos actualmente hace que la piel se resienta y pueda ocasionar precisamente este problema con alteraciones visuales y estéticas.