Generalmente una de las principales dudas que tienen los pacientes dispuestos a someterse a un implante dental es si ese implante dental realmente dura toda la vida o habrá que sustituirlo cuando pase un tiempo determinado.

La implantología dental es una de las ramas dentro del ámbito odontológico que más ha evolucionado en los últimos años. De hecho actualmente es la solución más demanda a la hora de sustituir alguna pieza dental ya que las técnicas que se utilizan son no invasivas y muy seguras.

¿Pero realmente cuánto dura un implante dental?. Pues bien, según diversos estudios científicos se puede concluir que la duración media de los implantes dentales es de unos 30 años en el 80 – 90% de los pacientes, y a los 10 años, en el 95% de los pacientes el implante sigue siendo totalmente funcional.

Pero evidentemente cada paciente es un mundo, y el éxito dependerá de varios factores. El  primer factor sería que la intervención se realice por un profesional cualificado y que ofrezca garantías, ya que para que el éxito esté garantizado es importante una correcta elección del número, la posición  e inserción de los implantes.

Otro factor importante para que los implantes nos duren toda la vida, es la prevención por parte del paciente una vez se ha realizado la intervención. Es importante que el paciente sepa cuáles son las consecuencias negativas de la acumulación de placa bacteriana alrededor del implante, ya que se produce una inflamación de la encía que se sitúa alrededor del diente implantado. Por lo tanto lo principal es la higiene, y si fuera necesario habría que enseñar al paciente a utilizar de manera correcta el cepillo dental, el hilo dental, los enjuagues bucales. Es decir, todo lo que esté a nuestro alcance para prevenir la formación de placa bacteriana.

Otro de los puntos claves para la correcta funcionalidad a lo largo del tiempo de un implante los las revisiones periódicas. Al igual que revisamos nuestro coche o nuestra moto cada cierto tiempo para comprobar que todo funciona correctamente, es importante acudir al odontólogo cada cierto tiempo (una visita cada 6 meses sería recomendable) para que éste compruebe que tanto el implante como los tejidos que lo rodean se encuentran perfectamente, comprobando la movilidad de los pilares de sujeción del implante o la comprobación del apretado de los tornillos.

Los tres factores que hemos comentado anteriormente son los pilares básicos para que un implante nos dure «toda la vida», aunque hay diferentes factores de riesgo que no nos van a ayudar para nada al correcto mantenimiento de los implantes. Uno de estos factores de riesgo es el tabaco, que perjudica el estado de las encías, ya que se reduce el aporte sanguíneo en éstas. Además el tabaco produce una mayor dificultad en la cicatrización.

Otro factor de riesgo que puede afectar a los implantes dentales es el bruxismo, que recordemos que es el hábito de rechinar nos dientes. Cuando se produce el bruxismo hay una sobrecarga mecánica sobre las piezas dentales que pueden provocar pequeñas fracturas entre el hueso y el implante y producir también una reabsorción de hueso. En este caso no estaría contraindicada la colocación del implante, pero sí se tiene que tener muy en cuenta el número de implantes que se van a colocar y la carga masticatoria que van a recibir.

Por último es importante comentar que para aquellos pacientes que sean diabéticos no está contraindicada la colocación de un implante, pero si es necesario tomar las medidas antibióticas e higiénicas que eviten infecciones, ya que estos pacientes son más propensos a sufrirlas.

En la Clínica Calvo de Mora contamos con la experiencia, profesionalidad y herramientas necesarias para que la implantología dental sea un éxito desde el primer día.