Uno de los tratamientos más demandados dentro de la cirugía estética facial es la rinoplastia, procedimiento con el cual el paciente pretende mejorar la armonía de la cara y resolver en algunos casos problemas de salud asociados a la nariz.

Sin embargo, una de las dudas más frecuentes por parte de los pacientes es precisamente su proceso de recuperación tras la intervención por lo que hoy resolvemos con detalle esta cuestión.

En primer lugar, debemos distinguir entre el tipo de rinoplastia realizado, ya que no conlleva el mismo postoperatorio una rinoplastia abierta que cerrada.

Hablamos de rinoplastia abierta cuando el problema a solucionar por el equipo de expertos es de gran magnitud y en la que el cirujano realiza una incisión en la columela para poder intervenir y así poder tener un mayor grado de accesibilidad a cualquier zona de la nariz. En cambio, una rinoplastia cerrada es aquella en la que se accede mediante los orificios nasales por lo que no existen cicatrices y el período de recuperación es más leve.

En cualquier de los casos, al tratarse de una cirugía, es necesario que no realice durante un período de tiempo determinado por el equipo médico cualquier actividad  física, laboral o que pueda  causar algún impacto importante en la vida diaria del paciente.

El procedimiento normal es que tras la cirugía, el paciente se despierte algo confuso por los efectos de la anestesia y durante las primeras horas sea evaluado por los expertos médicos, sobre todo para evaluar la ausencia de infecciones o reacciones adversas. Sin embargo, es normal experimentar un leve sangrado por la zona de forma intermitente.

Durante este postoperatorio, se protege la zona con una máscara o escayola que el paciente deberá llevar durante las primeras semanas aunque si todo evoluciona correctamente, se puede comenzar a retomar la vida laboral a los 5 o 7 días posteriores. De esta forma, la rinoplastia no es una intervención quirúrgica que requiera semanas de reposo y perjudique a la vida cotidiana del paciente, sino que podríamos decir que su recuperación es bastante rápida aunque algo incómodo por tratarse de la nariz y tener que llevar vendaje los primeros días.

En la Clínica Calvo de Mora además recomendamos que para que esta recuperación sea lo más satisfactoria posible, el paciente siga estas recomendaciones:

  • Evitar cualquier tipo de esfuerzo físico intensos durante los primeros 10-15 días.
  • Tratar de dormir scon la cara hacia arriba, para que no se vea alterada la zona de la intervención y se pueda hacer algún tipo de presión o daño.
  • Evitar sonarse los mocos durante las dos primeras semanas para favorecer la cicatrización y los sangrados.
  • Tomar los medicamentos recetados por el cirujano para rebajar la hinchazón y reducir los posibles hematomas.

Según nuestra experiencia, los pacientes que se han sometido con nosotros a un proceso de rinoplastia la recomiendan posteriormente gracias a su mejora estética y funcional que mejora enormemente la calidad de vida del paciente.

Respecto a su período de recuperación, éste varía de una persona a otra teniendo en cuenta cada organismo y su capacidad de cicatrización aunque es de los considerados bastante rápido.

Para obtener los mejores resultados es importante acudir a un experto maxilofacial que transmita confianza y seguridad como nuestro presitigioso Doctor Jorge Calvo de Mora que gracias a su formación y amplia experiencia, ha realizado cientos de intervenciones de este tipo con resultados extraordinarios. Gracias a él, al equipo de profesionales que le rodea y las instalaciones de última tecnología, es posible conseguir una nariz notablemente más estética y la consiguiente correción de posibles problemas funcionales de la misma que pueden dificultar la respiración.