Dentro de los procedimientos de cirugía estética facial, la rinoplastia es uno de los más habituales. La rinoplastia o cirugía de la nariz es una intervención quirúrgica para remodelar la nariz. A pesar de que se suele pensar en la rinoplastia como una cirugía puramente estética, lo cierto es que también se usa para corregir problemas de respiración asociados a defectos estructurales de la nariz.

Con la rinoplastia se puede cambiar el tamaño y la forma de la nariz, por ejemplo, ensanchándola, estrechándola, disminuyendo su longitud o cambiando muchos de los ángulos que tiene con otras estructuras de la cara. Esta intervención en ocasiones, suele asociarse a otros procedimientos como la cirugía del mentón.

Rinoplastia: la operación

La operación de rinoplastia requería clásicamente, al menos un día de ingreso hospitalario y anestesia general. Sin embargo, ahora cada vez más, tendemos a realizar este procedimiento con anestesia local y sedación. De esta manera, la recuperación es mucho más rápida y el paciente puede irse a las pocas horas de la intervención a su casa.

Durante la rinoplastia, el cirujano tiene que hacer incisiones para acceder a los huesos y los cartílagos que soportan la nariz. Estas incisiones normalmente se hacen por dentro de la nariz, lo que evita que queden cicatrices externas. El proceso se llama rinoplastia cerrada, aunque a veces también se realiza una rinoplastia abierta que le proporciona al cirujano mayor acceso a los cartílagos y al hueso de la nariz. La cicatriz que la técnica abierta deja es mínima y está escondida en la base de la nariz. Dependiendo de cada caso, recurriremos a una u otra técnica.

Sea cual sea tu situación, una vez hechas las incisiones se levanta los tejidos para acceder a el armazón óseo-cartilaginoso de la nariz. Generalmente, se retoca el dorso si es que es necesario, se obtiene cartílago de septo y de los cartílagos alares, que luego usaremos para injertarlo en las zonas que lo necesitan. La punta de la nariz suele ser una de las zonas donde puede ser necesario estos injertos. Al final, retocamos los huesos nasales para que se adapten a esta nueva situación y quede todo con una forma armoniosa, recuperando la función respiratoria si es que estaba alterada. Cuando el proceso de remodelación se ha completado, el cirujano sutura la piel y la mucosa, quedando los puntos prácticamente escondidos.

Rinoplastia: el postoperatorio

Nos vamos a casa con una pequeña férula nasal y con apósitos que mantendremos al menos una semana. Si es necesario, también se mantiene un taponamiento nasal durante 24-48 horas. Durante unos días debemos de tomar tratamiento médico antibiótico y anti-inflamatorio. De hecho, el paciente se reincorpora a su actividad habitual una semana después de la operación.

Los resultados de la rinoplastia son permanentes, pero hasta por lo menos 8 meses o incluso un año no se deben de valorar totalmente los resultados.

Cómo clínica dedicada, entre otras cosas, a la cirugía y estética facial, la rinoplastia es una de nuestras especialidades.

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