Muchos de nuestros pacientes para lograr los objetivos de excelencia y armonía, no sólo dental sino facial completa, necesitan una cirugía ortognática bimaxilar. En esta cirugía realizamos movimientos tridimensionales tanto del maxilar como de la mandíbula.

¿Cuáles son las claves en la operación de cirugía ortognática bimaxilar?

La primera clave, como siempre en medicina está en el diagnóstico. Los medios de diagnóstico en cirugía ortognática han cambiado enormemente en  los últimos años. Anteriormente nos basábamos en estudios radiológicos y céfalométricos bidimensionales. ¡Hoy esto ya está obsoleto!

Realizamos por definición los estudios clásicos:

  • Fotografías de la cara y del interior de la boca
  • Modelos de escayola
  • Estudio radiológico básico (ortopantomografias y telerradiografía)

Pero ahora hemos dado el paso a los estudios tridimensionales.

  • Para ello es fundamental la realización de un escáner de todo el territorio oral y maxilofacial.  Se puede recurrir a escáneres de tipo médico habituales o los denominados TACs de haz cónico  o CBCTs. Estos producen sus imágenes en un formato digital denominado DICOM y son posteriormente transformadas en archivos STL que con el adecuado software podemos manejar a voluntad.

¿Dónde está la clave para la operación de la cirugía ortognática bimaxilar además de en el correcto diagnóstico?

El segundo punto clave es una correcta planificación quirúrgica. Existen varios programas que nos ayudan a planificar nuestra cirugía ortognática.

  • Preparación de los movimientos quirúrgicos en modelos virtuales. Podemos “jugar” con los diferentes posibles movimientos de los huesos faciales que podríamos realizar para conseguir la posición ideal de estos en el territorio facial y así corregir su mala posición. En los casos de cirugía ortognática bimaxilar debemos de ser tremendamente rigurosos a la hora de planificar nuestros casos. Debemos de plantear las distintas posibilidades de tratamiento, pues siempre habrá variaciones y distintos movimientos del maxilar y la mandíbula aplicables a un mismo caso. Dentro de todas ellas escogeremos la que se adapte más a las necesidades de nuestro paciente y a los patrones estéticos existentes.

 

  • Además, con las impresoras 3D somos capaces de realizar modelos tridimensionales de cada uno de estos pasos. De esta manera, el paciente y nosotros somos conscientes mucho antes de la cirugía de qué es lo que vamos a realizar en cada caso.

Otra de las claves es la elección del correcto momento de la cirugía.

Esto depende de muchos factores.

  • Circunstancias del paciente: Es fundamental que la fecha de la cirugía sea la más adecuada para el paciente. Durante unos días debe de cuidarse más y no podrá trabajar ni acudir a su centro de estudio. Muchos universitarios eligen con cuidado esta fecha para que no coincida con sus épocas de exámenes.
  • Circunstancias del equipo quirúrgico: lo formamos los cirujanos, anestesistas, y el propio hospital. Debemos de escoger una fecha adecuada para que todos actuemos coordinadamente en beneficio del paciente.
  • Derivadas del tratamiento ortodóncico. Se trata de una cirugía totalmente “a la carta”. Por tanto, también debe de realizarse en el momento más adecuado del tratamiento ortodóncico. Esto supone un reto hoy en día, ya que muchos pacientes nos reclaman una cirugía más rápida o temprana, lo que denominamos “Surgery First”. Esta técnica puede realizarse en muchas ocasiones pero en otras sería contraproducente y sigue siendo necesario un mínimo de preparación ortodóncica previa.

Y por último la clave fundamental está en el paciente. Una actitud positiva frente al procedimiento quirúrgico, con ganas de mejorar y de sentirse bien, ayuda a que la recuperación sea mucho más rápida y menos engorrosa para el paciente.

En la  clínica Calvo de Mora conocemos bien las claves de la operación de cirugía ortognática bimaxilar y sabemos superar con creces el reto que esta supone, tanto para nosotros como para nuestros pacientes.