La cirugía ortognática es una especialidad dentro de la cirugía oral y Maxilofacial que se usa para corregir una amplia gama de alteraciones esqueléticas y dentales. Su objetivo es la alineación de los dientes en los maxilares y la corrección de las alteraciones graves en la posición de los mismos.

La cirugía ortognática se realiza para corregir los problemas tanto funcionales como los derivados de la estética facial.

¿En qué situaciones puede ser necesaria una cirugía ortognática?

  • Cuando existe dificultad para masticar o morder correctamente.
  • Cuando existe dificultad para tragar.
  • Cuando hay dolores crónicos en la articulación temporomandibular.
  • Cuando existe un excesivo desgaste en los dientes.
  • Cuando existe una falta de ajuste entre los dientes (mordida abierta).
  • Cuando la mandíbula está muy atrás.
  • Cuando la mandíbula sobresale hacia delante o es muy alargada.
  • Cuando existe una incapacidad para cerrar los labios sin contraer los músculos de los labios
  • Cuando respiramos por la boca y los labios están secos.
  • En los casos de apnea del sueño con dificultad respiratoria al dormir y somnolencia diurna.

En algunos de estos casos la ortodoncia sola no corrige en la alineación de los dientes. Es necesario el movimiento quirúrgico de los huesos que se haga recupere tanto la función como la estética facial.

El cirujano y el ortodoncista trabajan conjuntamente para determinar en qué casos es necesario este tratamiento. Es muy importante saber que en muchas ocasiones el tratamiento de cirugía ortognática puede realizarse antes del tratamiento de ortodoncia.

Como paciente debe estar totalmente informado sobre las opciones de tratamiento que tiene y conocer en la posibilidad de la cirugía.

¿En qué consiste la cirugía ortognática?

En la gran mayoría de los casos, realizamos un tratamiento previo de ortodoncia para colocar los dientes alineados y nivelados. El tratamiento ortodoncia pre quirúrgico una vez terminado es evaluado por el cirujano maxilofacial. En este momento es necesario para el cirujano tomar nuevos registros y la confección de una férula quirúrgica. Esta férula es la que nos ayuda a posicionar los dientes y los huesos en la situación deseada.

El paciente se opera generalmente bajo anestesia general en un centro hospitalario.

Colocamos los maxilares en su nueva situación ayudándonos para fijarlos de las férulas quirúrgicas y de mini placas y tornillos de titanio. Las incisiones casi siempre son por dentro de la boca por lo que no dejan cicatriz visible. Después de la cirugía el paciente se queda ingresado 24 horas.

A partir de ese momento ya puede empezar a comer una dieta líquida durante la primera semana y dieta blanda a partir de la segunda. Se dan también instrucciones de higiene oral y es fundamental evitar el fumar. La inflamación y la posibilidad de infección se controlan con tratamiento antiinflamatorio y antibiótico. Aproximadamente al cabo de un mes el paciente está totalmente recuperado y puede incorporarse su vida habitual aunque no se apreciarán totalmente los cambios entre hasta los 6-12 meses tras la cirugía.

Aunque el objetivo de esta cirugía es mejorar la función y la manera de morder la realización de múltiples tratamientos asociados consiguen también importantes mejoras estéticas. Si desea más información no dude en ponerse en contacto con nosotros en la clínica Calvo de Mora.

Dr. Jorge Calvo de Mora