Algunos pacientes llevan sin dientes mucho tiempo. Generalmente usan prótesis removibles convencionales “de quita y pon”, que a la larga no se adaptan bien y condicionan su día a día. Éstos pacientes crónicos, que tienen una pérdida ósea severa e imposibilidad para un tratamiento de implantología clásica, suelen presentar alteraciones que van más allá de las exclusivamente dentarias.

Existe en ellos, en muchas ocasiones, una baja autoestima, una incomodidad crónica, con alteraciones en su conducta social y pérdida de la autoconfianza.

Nuevas posibilidades de implantología

Desde hace unos años los implantes zigomáticos han abierto una nueva posibilidad de tratamiento de implantología en estos pacientes con cierta invalidez oral. Las técnicas clásicas implantológicas que realizábamos en estos casos los cirujanos maxilofaciales en las que teníamos que recurrir a los injertos óseos, incluso de zonas alejadas del territorio oral como la cadera, conllevaban varias operaciones quirúrgicas y un tiempo de espera cercano al año. Además las prótesis provisionales que se llevaban eran sumamente incómodas.

Para someterse al tratamiento con implantes zigomáticos otros tipos de técnicas convencionales deben de ser descartadas, o por el paciente o por razones médicas.

Gracias esta nueva técnica de implantología podemos colocar los implantes y en el mismo procedimiento quirúrgico-protésico una prótesis provisional atornillada. Este tratamiento supone la alternativa de elección en los pacientes con atrofia ósea severa maxilar.

Cualquier paciente puede ser susceptible de estos implantes zigomáticos. No existe una limitación por la edad.

En todos los casos la planificación es muy cuidadosa. La realización de un escáner que nos permita ver hasta el suelo de la órbita y todo el hueso malar es muy importante. Dependiendo del déficit óseo existente se pueden colocar dos implantes en cada lado o un único implante la zona más posterior, si es que queda hueso remanente en la zona subnasal.

La ventaja fundamental de este tratamiento de implantología estriba en la rápida recuperación de una gran calidad de vida al poderse colocar una prótesis atornillada el mismo día de la intervención quirúrgica.

En la clínica Calvo de Mora conocemos la técnica de implantes zigomáticos y la ofrecemos dentro de nuestro gran abanico de tratamientos implantológicos.

Dr. Jorge Calvo de Mora