La otoplastia o cirugía de orejas tiene por objeto corregir las orejas denominadas de soplillo que aparecen debido a la ausencia de pliegues naturales de los cartílagos de la oreja (antihélix), o a la proyección aumentada de la concha cartilaginosa.

Pueden ser operados todos los niños y niñas a partir de los 5-6 años con este problema.

Es habitual que el tamaño sea desproporcionado y que sus padres quieran corregir este defecto para paliar posibles complejos o alteraciones estéticas. En la edad adulta, la cirugía de orejas puede tratarse también sin ningún problema en el momento que paciente lo desee.

Cirugía de orejas, ¿qué necesito previamente?

En la primera visita previa a la otoplastia o cirugía de orejas, los cirujanos realizamos la historia clínica y llevamos a cabo una exploración de los pabellones auriculares. Se realiza una visualización conjunta frente a un espejo plegando el pabellón auditivo, juntando las orejas hacia la cabeza. El paciente nos puede transmitir cuáles son sus objetivos y lo que desea que ocurra tras la cirugía.

En función de cada paciente, sus preocupaciones y sus expectativas, asesoraremos sobre la técnica más adecuada y sobre los resultados razonables que se pueden obtener tras la cirugía de orejas. Es conveniente una analítica básica para ver que la coagulación es correcta.

Cirugía de orejas. ¿cómo es la técnica?

La cirugía se realiza en un quirófano con anestesia general en los niños, pero con anestesia local en los adultos. La duración de la misma es de entre una hora y una hora y media. El procedimiento de la cirugía de orejas se realiza sin dejar cicatriz, dado que la incisión está escondida en la parte posterior de la oreja.

Otra opción es realizar incisiones en la concha auricular que, al debilitarse, se pliega hacia atrás. Se sutura la incisión con un hilo reabsorbible y se cubre con un pequeño vendaje.

Y después, ¿cómo es el posoperatorio de la cirugía de orejas?

Horas después de la intervención el paciente se va a casa bajo control y con la medicación adecuada. La aparición de hematomas y pequeñas molestias en la zona es, hasta cierto punto, frecuente. Es por ello que se realiza un pequeño vendaje de la zona. A partir del segundo día se revisará al paciente y se suele pautar otra medicación.

Es fundamental la posición correcta a la hora de dormir sin apoyarse sobre la zona operada.

Realizamos controles periódicos en los días sucesivos y cambios de los vendajes. Tras la primera semana de la cirugía de orejas sustituimos el vendaje por una cinta ancha de pelo similar a las que se usan para esquiar, y el paciente podrá incorporarse a su vida normal. Siempre siguiendo las instrucciones del cirujano.

Es de suma importancia que las orejas estén protegidas hasta que la inflamación desaparezca y se recuperé la posición, el color y la textura normal. De esta manera podremos ver la forma definitiva de las mismas.

En la clínica Calvo de Mora realizamos estas intervenciones para conseguir una cara lo más estética posible así como una vista de frente adecuada.

Dr. Jorge Calvo de Mora