El bruxismo es el hábito involuntario de apretar o rechinar las estructuras dentales sin un propósito funcional, un problema que afecta al 20% de la población y puede conllevar a dolores de cabeza y músculos de la mandíbula, cuello y oído. El Dr. Calvo de Mora nos da las claves para saber si padecemos esta anomalía y, sobre todo, cuáles son los tratamientos del bruxismo que  consiguen una oclusión estable.

Existen varias teorías sobre esta patología, pero se puede hablar de factores predisponentes y otros desencadenantes. En los primeros destacan los de tipo oclusal, es decir, el contactos ánomalo entre dientes de arcadas opuestas, mientras que en los factores desencadenantes se encuentran el estrés y los movimientos involuntarios durante el sueño. La combinación de ambos es la responsable de apretar y rechinar los dientes.

Tratamientos del bruxismo:

– Férula de descarga oclusal. Se trata de un aparato realizado en resina, generalmente transparente, que se adapta a la manera y superficie de cada uno. Normalmente se utiliza por las noches  y su función es evitar que los dientes  se desgasten. Además, impide una posición anómala de la articulación. De esta forma, el dolor disminuye.

– Ajuste oclusal o tallado selectivo. Cuando la malposición de los dientes es muy leve se realizan pequeños ajustes mediante tallado selectivo o ajuste oclusal. Con ello, se consiguen eliminar las pequeñas interferencias o desajustes entre los dientes de arcadas opuestas, con el fin de mejorar el cierre.

– Prótesis, carillas y fundas. El tratamiento de las lesiones por desgaste dental se puede tratar con prótesis fijas, carillas, fundas o coronas y composite dental.

Dr. Jorge Calvo de Mora