El tratamiento puede ser más o menos rápido, dependiendo de la situación del paciente. Todos los casos deben ser personalizados al máximo, se resumen en unos pasos comunes en todo el proceso:

1. EXPLORACIÓN Y ELABORACIÓN DEL PLAN DE TRATAMIENTO

Historia clínica, exploración oral, esudio radiográfico, modelos de estudio. Con todas estas pruebas sabremos cuál es su estado y se elabora su tratamiento personalizado.

2. CIRUGÍAS NECESARIAS

Primera fase quirúrgica o de colocación

La intervención se realiza en quirófano (condiciones de esterilidad), habitualmente con anestesia local y con o sin sedación endovenosa (elección del paciente). La sedación endovenosa la administra un anestesista.

Cuando se requiere hacer reconstrucciones de hueso se recomienda un ingreso de 24 horas en clínica y una anestesia general. La duración de la intervención oscila entre 1 y 2 horas. Una vez colocados los implantes empieza el periodo de oseointegración, que depende de la calidad del hueso y puede ir de cero, en caso de hacer carga inmediata, a 6 meses, si colocamos hueso y debemos esperar a que consolide. Normalmente, el período de oseointegración en mandíbula es menor que en el maxilar superior.

El postoperatorio no suele ser incómodo. A las 24 horas es habitual que aparezca un poco de inflamación en la zona intervenida y que dure unos 4 ó 5 días. Es básico que siga nuestras instrucciones postoperatorias correctamente. En el caso de no optar por la carga inmediata o colocación de una prótesis sobre los implantes recién colocados; se debe llevar una prótesis provisional, que habitualmente se pone tras retirar los puntos.

En general, a los 2-3 días después de la intervención se podrá incorporar a su vida nomal si se trata de una rehabilitación de toda la boca. Si se trata de una prótesis parcial, al día siguiente y muchas veces, por la tarde del mismo día, ya podrá hacer una actividad laboral.

Segunda fase quirúrgica o conexión de los pilares

Suele hacerse a los 2-4 meses si están situados en la mandíbula y a los 3-4 meses si están en el maxilar superior. Se lleva a cabo la colocación de unos pilares que conectan los implantes con los futuros dientes. Suele hacerse con anestesia local (si es necesario). No hace falta hacerlo en quirófano.

A veces se pone una sutura muy fina para mover la encía donde sea conveniente. Suele durar 15-30 minutos, según el número de implantes que lleve. Habitualmente a los 15 días de realizar esta fase, la encía ya está en condiciones para tomar las impresiones y empiece la confección de la prótesis. Otras veces se puede colocar de forma inmediata. Depende de cada situación y cada paciente.

3. CONTROLES PERIÓDICOS Y MANTENIMIENTO

El logro del tratamiento no es la confección de una prótesis estética y funcional, que cumpla con sus expectativas, sino conseguir que funcione en la boca para toda la vida. Para ello es necesaria la colaboración del paciente manteniendo una higiene adecuada (se deben cuidar igual que el resto de los dientes naturales, deben cepillarse diariamente después de cada comida) y minimizar en la medida de lo posible factores de riesgo como el tabaco.

Al paciente se le citará periódicamente a revisiones rutinarias para comprobar su estado y de los componentes de la prótesis, además de realizar limpiezas si se ha acumulado placa bacteriana. Anualmente se aconseja realizar una radiografía para controlar que el hueso se mantiene estable.

Dr. Jorge Calvo de Mora