La rinoplastia es uno de los procedimientos de remodelación del perfil facial que mas demandan nuestros pacientes, aunque es importante analizar con el paciente de forma detallada cuales son los cambios que la intervención ejercerá sobre la forma de su nariz, y de las limitaciones o condicionantes que el resto de su cara, su piel, etc.

Uno de nuestros principios a la hora de realizar estética facial debe aplicarse aquí con especial énfasis: conseguir resultados naturales, integrados en la cara, e individualizar los resultados para cada paciente. Cada persona debe tener una nariz con una personalidad propia. No debemos olvidar la funcionalidad de la nariz a la hora de planificar la rinoplastia. La misión de esta intervención debe ser la de cambiar la forma de la nariz conservando y mejorando la función respiratoria. Parte de nuestros pacientes acuden motivados por una mala función o tras una fractura, y aprovechan la intervención para obtener un doble beneficio: estético y funcional.

La intervención se realiza generalmente con anestesia general o con anestesia local y sedación. Requiere  un día de ingreso hospitalario, y el paciente se reincorpora en una semana a su actividad habitual. La aplicación actual de métodos mínimamente invasivos de los que podemos ofrecer mejores postoperatorios sin dolor, y minimizando la aparición de hematomas y edemas.  La rinoplastia se realiza frecuentemente como un procedimiento asociado a otra intervención como puede ser la mentoplastia u osteotomías faciales para obtener un adecuado equilibrio del perfil.

Dr. Jorge Calvo de Mora