La existencia de unas orejas prominentes es una de las alteraciones estéticas faciales más evidentes, a la vez que una de las más fáciles de corregir. Sin embargo, esta alteración puede condicionar nuestra cara, y nuestra relación social, hasta el punto que en muchas ocasiones su corrección se realiza en edad infantil. La alteración de las orejas generalmente se centra en una ausencia de un pliegue denominado antehélix que condiciona el desplegamiento de la oreja y puede corregirse mediante una otoplastia.

Sin embargo, se debe analizar otros aspectos como la posición, inclinación, el tamaño de la concha, etc. A la hora de crear el nuevo pliegue, es importante dar a las orejas un aspecto natural, no creando una oreja excesivamente pegada.

La otoplastia se realiza con anestesia local, complementada con una sedación si el paciente es infantil o para comodidad del paciente. No requiere ingreso hospitalario, y el postoperatorio cursa con molestias ligeras. De tal forma que el paciente puede incorporarse a su actividad normal tras 1 ó 2 días.

Dr. Jorge Calvo de Mora