En una sonrisa, el labio se desplaza hacia arriba o en dirección apical o parte final de la raíz dental que está dentro del hueso, quedando al descubierto la totalidad de los dientes anteriores o incisivos superiores y uno o dos milímetros de encía. El concepto ideal de estética preconiza que el margen o borde marginal de la encía en los dientes anteriores debe ser simétrico, si trazamos una línea de canino a canino o colmillos y debe estar paralela a una línea trazada de pupila a pupila.
Este margen gingival o de la encía en dientes centrales superiores estará a 1mm del margen de los dientes laterales vecinos y el canino tendrá su margen de encía a 1mm del margen de los dientes centrales. Cuando la altura de encía enseñada al sonreír sobrepasa los dos milímetros se denomina sonrisa gingival. Aunque esto puede ser un intento de definición, la verdadera sonrisa gingival o de encía es aquella sonrisa que nos llama la atención por el exceso de encía.



